Agencias y estudios creativos

Una agencia de marketing

El manual de marca lo tiene el diseñador, el tono de voz lo tiene la redactora y la propuesta se rehace desde cero cada vez.

El desorden

Cada cuenta acumula lineamientos, aprobaciones y aprendizajes que solo conoce quien la lleva. Cuando esa persona sale de vacaciones, el reemplazo empieza preguntando lo que ya se preguntó tres veces. Y la propuesta para el prospecto nuevo se escribe en blanco, aunque la agencia haya ganado dos licitaciones parecidas.

Qué cambia

  1. Una carpeta por cuenta con lineamientos, aprobaciones y el porqué de cada decisión, no solo los archivos finales

  2. El tono de voz de cada marca queda escrito y el agente lo lee antes de redactar

  3. Las propuestas ganadas se vuelven materia prima de la siguiente

  4. El cliente A y el cliente B no se cruzan ni por accidente de carpeta

Dónde está el desorden

El conocimiento se va con el ejecutivo

  1. El ejecutivo sabe que ese cliente no acepta la palabra «revolucionario», que aprueba en dos rondas y que el gerente de marca odia el azul del competidor. Nada de eso está escrito.

  2. Cuando rota el equipo, y en este rubro rota, la agencia vuelve a la ronda cero con un cliente que ya pasó por eso y no entiende por qué le preguntan de nuevo.

  3. La otra pérdida es comercial. La agencia ganó una licitación de retail con una estructura que funcionó. Llega un pedido parecido y se arranca de una plantilla vacía, porque nadie recuerda en qué carpeta quedó aquella.

Qué hace Vonzay

Cada cuenta tiene el documento que faltaba

  1. Cada cuenta es una rama del árbol con su documento principal: quién decide, cómo aprueba, qué se puede y qué no, el tono, las palabras prohibidas, lo que se intentó y no funcionó. Un ejecutivo nuevo lo lee el primer día.

  2. El agente de esa cuenta lee ese documento, su memoria y sus tareas abiertas antes de responder cualquier cosa. Por eso lo que redacta suena a esa marca. Lo que aprende lo escribe de vuelta en la bóveda, con fecha y fuente.

  3. Los permisos acá son un requisito comercial: dos cuentas de un mismo sector no pueden verse entre ellas. Cada rama es un compartimiento, y quien no está asignado no entra.

Un ejemplo concreto

Busque las propuestas de retail que ganamos, dígame qué estructura usamos y qué objeciones nos hicieron, y arme el índice de la propuesta nueva.

Qué hace el agente

Llega el pedido de una cadena de farmacias. El agente encuentra las dos propuestas ganadas y el acta con las objeciones del cliente, y escribe el índice como nota nueva en la carpeta del prospecto, enlazando cada bloque con su fuente.

Usted revisa, corrige y esa corrección queda para la siguiente. Al lado viven los manuales de marca, los reportes y las grabaciones transcritas, indexados sin costo.

Lo que no le vamos a prometer

Conocimiento y texto, no producción visual

  1. Vonzay no es una herramienta de diseño. La producción visual sigue en las herramientas donde ya está; acá vive el conocimiento de cada cuenta y el texto que sale de él.

  2. No es un gestor de proyectos con línea de tiempo ni un aprobador de piezas con flujo formal. Hay tareas dentro del documento principal de cada cuenta, y sirven para lo que sirven.

  3. No hay edición simultánea sobre la misma nota. Si dos personas escriben al mismo tiempo sobre el mismo archivo, gana el último que guardó. En la práctica cada quien trabaja sobre lo suyo y la conversación coordina el resto.

Empiece con lo que ya escribió.